La presentación de la nueva sede en el TecnoCampus de Start-up Catalonia reúne un centenar de empresarios

Un centenar de empresarios y representantes de las instituciones y organizaciones empresariales como la FAGEM, la Cambra de Comerç, PIMEC o AIJEC llenó ayer jueves la sala Burriac del TecnoCampus en la presentación de la nueva sede de la red Start-up Catalonia. La nueva sede servirá para asesorar, a lo largo del 2014, un total de 25 empresas para que  aceleren su crecimiento y sean capaces de internacionalizarse y crear ocupación.

El acto de ayer fue presidido por el conseller de Empresa y Ocupació, Felip Puig, y el alcalde de Mataró, Joan Mora. El alcalde destacó ante los empresarios que son los protagonistas de acciones como la presentada ayer, puesto que son actores clave para conseguir la recuperación económica. Desde el Ayuntamiento y el TecnoCampus, apuntó Mora, todos los esfuerzos se centrarán a darles todo el apoyo. “Lo tenemos que hacer juntos”, concluyó. El alcalde destacó “el reconocimiento al trabajo hecho, y a la vez el reto que representa para el TecnoCampus, el hecho de ser uno de los emplazamientos elegidos para ser sede de la red de Start-up Catalonia”.

La Generalitat abrirá a lo largo de este año tres sedes de la red Start-up Catalonia (después de la experiencia piloto de Girona), una de las cuales será la del TecnoCampus, que dará servicio a todo su territorio de influencia. El conseller Puig avanzó en el acto de ayer que el 2014 se abrirán cuatro sedes más, hasta un total de ocho, repartidas por todo el territorio. “Serán elementos estructurales, no una iniciativa puntual”, señaló el conseller, que remarcó que “el apoyo a los emprendedores tiene la misma prioridad que el mantenimiento de las grandes empresas en Cataluña o el apoyo a los grandes sectores económicos”.

A partir del mes de septiembre se abrirá el plazo porque las empresas que quieran optar a formar parte de la aceleradora de empresas de la red Start-up Catalonia pueda presentar su candidatura. Los requisitos serán que las empresas tengan vocación internacional, entre uno y cinco años de vida y capacidad para crecer y crear puestos de trabajo.