La tercera final de la Liga de Debate universitaria reflexiona sobre los límites del humor

El TecnoCampus acogió ayer la final universitaria de la Liga de Debate, que este año celebrava la tercera edición. Dos equipos formados por tres estudiantes cada uno debatieron a favor y en contra sobre si el humor tiene límites. La ponencia inicial fue a cargo del periodista Enric Sierra, subdirector de La Vanguardia y adjunto a la dirección de La Vanguardia impresa, que también participó como miembro del jurado.

Sierra destacó en su intervención que dominar la lengua, tanto a nivel escrito como oral, es una aptitud esencial en cualquier profesión. Por otro lado, el periodista también remarcó la importancia de comprobar la información y la fiabilidad de las fuentes: “Ser un buen orador no quiere decir tener siempre la razón, y por eso es clave no perder nunca de vista el espíritu crítico”. La vicepresidenta del TecnoCampus, Alícia Romero, fue la encargada de dar la bienvenida a los casi 150 asistentes. La final de este año también contó con la participación de Josep Maria Castellano, decano de Humanidades de la Universitat Pompeu Fabra, como miembro del jurado invitado.

Los ganadores de la final universitaria fueron Marina Cortés, Clàudia Faraudo y Ariadna Madrid, que también recibió el reconocimiento como mejor oradora. “La formación recibida en el curso de la Liga de Debate me ha ayudado a mejorar la gestión del tiempo a la hora de hablar en público”, afirmó Madrid. El otro equipo finalista lo formaban Rodrigo Ben Da Silva, Joan Escolà y Esteve Sandoval. El equipo ganador seguirá preparándose para competir próximamente en la Liga de Debate de la Universitat Pompeu Fabra, en la que están adscritos los centros universitarios del TecnoCampus.

Por primera vez, también se ha celebrado la final de secundaria y bachillerato, que se enmarca dentro del programa de Talleres Linnk, en la cual se debatió sobre la necesidad de implementar políticas de cuotas en las empresas privadas. El equipo ganador eran alumnos del Col·legi Maristes Champagnat de Badalona, que disputaron la final contra el equipo formado por alumnos de la Escuela Freta de Mataró.

Las ligas de debate tienen ya una larga tradición en el ámbito universitario y son una oportunidad para que los estudiantes aprendan y mejoren las técnicas de oratoria. Durante tres meses los estudiantes han recibido formación y asesoramiento en oratoria con el objetivo de aprender a estructurar un discurso, ser convincente ante el público y mejorar el lenguaje no verbal, entre otros aspectos.