Se entiende por actividad física toda aquel gasto energético realizado por la musculatura esquelética (aparato locomotor) que supera el gasto producido por el metabolismo basal, es decirm la energia necesaria para mantener el organismo en funcionamiento, todo garantizando las funciones vitales mínimas para vivir.

A pesar de que el deporte es una actividad física que cumple esta definición, la actividad física integrada en las actividades del día a día (en el trabajo; en casa; en el transporte; en el tiempo de ocio) es la que tiene más incidencia en términos de prevención del sedentarismo y de todas las situaciones patológicas que se pueden derivar de esta situación de inactividad física (enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2, dislipemia, hipertensión arterial y otros).