Seguir una alimentación equilibrada es un elemento que contribuye a tener un estilo de vida saludable. Este hábito saludable actúa como determinante para la salud, previene la aparición de enfermedades como la diabetes, la obesidad, las patologías cardiovasculares (entre otros), y mejora la calidad de vida.

La alimentación saludable es aquella que permite al individuo mantenerse en un estado óptimo de salud y desarrollar con normalidad las actividades de la vida diaria.

Podemos considerar que una alimentación es saludable cuando es:

 

  • SUFICIENTE ya que proporciona la cuantitativos de energía necesaria

  • VARIADA porque incluye una gran variedad de alimentos

  • EQUILIBRADA porque incluye una correcta proporción de los diferentes nutrientes (proteïenes, grasas, carbohidratos, vitaminas, minerales)

  • SATISFACTORIA porque además nos hace sentir bien


Una alimentación saludable tiene un papel muy importante en nuestra salud tanto física, psíquica como emocional. De todas las dietas, la Dieta Mediterránea se considera actualmente como una de las propuestas alimentarias más saludables, gracias a su papel protector prinicipalment en enfermedades cardiovasculares y metabólicas.