Casos #exitCreatic: SAMCLA

Las nuevas tecnologías son clave en todos los sectores y las administraciones públicas no son una excepción. Las aplicaciones inteligentes se han convertido en un ingrediente indispensable que permite a los ayuntamientos adaptar los servicios a la realidad y evitar el derroche de recursos en la época de las llamadas smart cities (ciudades inteligentes).

Este es el caso de la empresa SAMCLA, fundada por Manel Claus y Jordi Samon, que desde el 2007 es un actor importante en el sector de la telegestión del agua de riego de zonas verdes en espacios públicos y privados. Actualmente más de 100 municipios en 6 países diferentes aplican sus soluciones, que permiten la gestión técnica a distancia de cualquier instalación o servicio, mejorando así no sólo la gestión cotidiana de los municipios, sino también su sostenibilidad.

Después de celebrar los 15 años de los Premios Creatic el pasado mes de noviembre, seguimos con una serie de entrevistas para dar a conocer diferentes emprendedores y emprendedoras que ganaron el premio en alguna edición.

¿Cómo empezó todo?
La empresa SAMCLA nació en septiembre del 2002 y una vez empezamos la aventura nos instalamos a la incubadora de empresas de IMPEM, en Mataró. El año siguiente nos presentamos a los premios Creatic, con la suerte de ganar la edición.

¿Qué representó para vosotros ganar este premio?
Nos cargó las pilas, ya que los comienzos son muy complicados y ganar este premio fue claramente un estímulo, un plus de ilusión. En este sentido, estamos muy agradecidos y pensamos que fue un empujón, sobretodo emocional, muy importante.

¿Cuál es el servicio que ofrecéis?
SAMCLA diseña, fabrica y, si hace falta, instala sistemas y equipos electrónicos de telegestión, orientados a hacer que nuestros clientes, inicialmente ayuntamientos, ahorren en el consumo de agua y en las tareas dedicadas a la gestión de los riegos y al seguimiento y control de los consumos. Con este objetivo, ofrecemos un producto que, de forma remota, permita cualquier manipulación de los puntos de riego, elimine los desplazamientos de los técnicos y evite escapes incontrolados. También que, automáticamente, el sistema pare todos los riegos de forma inmediata, por ejemplo en caso de lluvia, viento fuerte o baja temperatura. En la actualidad, SAMCLA ha introducido en el mercado una variante doméstica del producto que permite realizar todas estas tareas a nivel residencial. Es decir, SAMCLA trae su producto profesional al mercado de la vivienda particular. También últimamente en el ámbito público, SAMCLA abre el abanico a otros servicios como puede ser la telegestión para controlar el nivel de residuos de los contenedores y su eficiente recogida selectiva.

¿Cuáles son vuestros principales clientes?
A día de hoy, somos a más de 100 municipios en 6 países dentro del ámbito europeo. Este sistema de telegestión empezó pensado en el entorno público, en los ayuntamientos y en las grandes administraciones, pero últimamente también nos orientamos hacia el sector privado. La crisis del sector público nos obligó a reinventarnos y decidimos abrirnos a entornos privados e internacionalizarnos. De esta apuesta ha salido un sistema de telegestión, el SAMCLA®  SMARTHOME, dirigido al sector residencial particular.

¿Imagináis el futuro trabajando tanto en el sector público como en el privado?
Sí. Creemos que hay una oportunidad importante de hacer cosas fáciles, económicas y que puedan ser de uso cotidiano. Hemos hecho un esfuerzo para hacer un producto atractivo, más económico, fácil de instalar por el propio cliente y abierto a nuevos ámbitos potenciales de la telegestión que nos encontramos en nuestro día a día e incluso a casa nuestra. En esta línea, se incorpora el control de iluminaciones, toldos, calefacciones, piscina, consumos de agua domésticos, etc. Se trata de hacer llegar el concepto smart tanto al sector público como al sector privado residencial.

Podríamos decir que veis un futuro esperanzador para SAMCLA...
La conectividad de las cosas es una tendencia a la alza, y continuará así siempre y cuando le damos una utilidad y nos aporte beneficios En este sentido, estamos ilusionados porque pensamos que hay un mercado global muy importante y que, por suerte, a día de hoy tenemos una marca claramente consolidada y reconocida y nos encontramos en un momento óptimo para poner en marcha y salir adelante proyectos cada vez más ambiciosos.