El cortometraje de una graduada del TecnoCampus se proyecta en el Festival Chorescope sobre danza

El cortometraje dirigido por Arantxa Aguirrebengoa, que se graduó en Medios Audiovisuales el 2015 en el TecnoCampus, se proyectó en la Filmoteca de Cataluña del 8 al 13 de noviembre dentro del Festival Chorescope sobre danza. Con el título Fernweh, la pieza ha sido seleccionada dentro de la categoría de Jóvenes Talentos, una sección que reconoce los trabajos en grupo entre estudiantes de audiovisuales y estudiantes de danza de cualquier centro de Catalunya.

Fernweh, palabra que en alemán significa “echar de menos un lugar desconocido”, es un proyecto bastante personal que habla de la historia de la propia autora. El objetivo de Aguirrebengoa era explicar los diferentes conflictos emocionales que se enfrenta una chica de tercera cultura, persona que pasa los años de crecimiento en una o más culturas que no son la suya o la de sus padres, cuando ya ha madurado y tiene que tomar decisiones importantes. Según la directora, el proyecto permite que muchas personas conecten con la historia. "Si sólo una persona se siente identificada, para mí ya es todo un éxito”, añade la directora.

El proyecto es el resultado del trabajo conjunto entre las estudiantes Arantxa Aguirrebengoa y Tania Libertad, responsable de la coreografía de la pieza. El proyecto se ha expuesto en el National Film Festival for Talented Youth (NFFTY) en Seattle; el Directed by Women Maresme en Mataró; el Bucharest ShortCut Cinefest en Bucarest; el ArteNonStop en Buenos Aires, el 40 North Dance Film Fest en San Diego; el ARQ Festival en TecnoCampus Mataró-Maresme y ahora el Festival Chorescope en Barcelona. En principio, el cortometraje se podrá ver online a principios del 2017 a través de la plataforma Vimeo.

Para Aguirrebengoa, el Festival Chorescope es una manera de darse a conocer y abrirse nuevos caminos profesionales dentro del mundo audiovisual: “Siempre es una alegría ver que todo el trabajo y dedicación al proyecto es recompensada”. Aún así, lo que más valora es poder observar la reacción de la gente y recibir el feedback sobre el proyecto. “Una de las mejores partes del festival es poder inspirarse en otros proyectos y ver como cada persona utiliza la danza para expresarse de una manera diferente”, concluye Aguirrebengoa.