La génesis del Tecnocampus hay que buscarla en el año 1982, con la creación de la Escuela Universitaria Politècnica de Mataró, desde el ya consolidado Instituto Municipal de Formación Profesional Miquel Biada. Este centro universitario de ingeniería fue fruto de la iniciativa del Ayuntamiento de Mataró y el propio tejido industrial en un momento en el que Mataró era una localidad fuertemente centrada en la actividad industrial y una de las ciudades más dinámicas del país en creación de empresa.

En el 1994 se da un paso importando con la creación de la Escuela Universitaria del Maresme por parte del Consejo Comarcal y con adscripción a la Universitat Pompeu Fabra. En 1999, el equipo de dirección de la Politécnica detecta que el futuro del centro tiene que ir ligado a unas nuevas instalaciones de campus y a un modelo que apueste decididamente por la más alta complicidad con el mundo de la empresa. Así es como el Ayuntamiento de Mataró, con la dirección técnica de la Escuela, elabora el Plan Director por la Sociedad de la Información, donde se define el concepto TecnoCampus, que en el 2010 vio la luz en la nueva zona de expansión de la ciudad, El Rengle, a primera línea de mar.