En el marco de la edición 2021 de RECUWASTE, la Cátedra de Economía Circular y Sostenibilidad ha sido la encargada de dirigir y moderar el nuevo espacio TecnoCampus Innovation Corner del congreso.

En el marco de la edición 2021 de RECUWASTE, la Cátedra de Economía Circular y Sostenibilidad ha sido la encargada de dirigir y moderar el nuevo espacio TecnoCampus Innovation Corner del congreso. Con esta iniciativa RECUWASTE aumenta la presencia del mundo industrial entre sus actores y audiencia, en un paso más para convertirse en una propuesta transversal e integradora de todas las partes que intervienen en la generación y gestión de residuos, ahora ya considerados nuevos recursos , es decir, administración pública, gestores de residuos, mundo empresarial, consumidores y sistema de innovación y transferencia. El espacio Tecnocampus Innovation Corner se ha centrado este primer año en dos grandes sectores, textil y plásticos. La sesión de la mañana se ha iniciado con la intervención de Sònia Llorens, directora de la Cátedra, que ha presentado la ponencia "Innovación para la circularidad" y ha dado paso al resto de participantes. En primer lugar, Maite Ardèvol, líder de equipo de Economía Circular, Unidad de Transformación Tecnológica y Disrupción de ACCIÓ, del gobierno catalán ha presentado un buen ejemplo de empresas con soluciones circulares a los sectores, textiles y plásticos y anunciado la celebración del evento internacional Circular Economy Hotspot Catalonia 2021 del 15 al 18 de noviembre. La mesa redonda posterior centrada en el sector textil ha sido moderada por Jordi Costa, CEO de Datambient y han intervenido David Puyuelo de la empresa COLIBRI, Robert D. Thomson, Director Científico de MATERFAD y Miquel Rey, Director General de Negocio de EURECAT. Desde esa triple visión se han abordado los retos de la valoración de los residuos textiles para reintegrarlos a la cadena de valor. Coincidencia de los ponentes en la necesidad de mayor investigación para superar los retos tecnológicos, que no son pocos, pero también de abrir la perspectiva para ampliar el mercado de materias primas recuperadas, ya sea dentro del mismo sector u otros. De la mano de MATERFAD, se ha reivindicado la creatividad para repensar el concepto clásico de tejido y dar paso a nuevos materiales con iguales o mejores funcionalidades, concebidos bajo criterios de circularidad.

La sesión de la tarde, dedicada a los plásticos, ha sido moderada por Sònia Llorens quien ha introducido el debate con la ponencia "Visión poliédrica: los plásticos en la economía circular" que anticipaba la variedad de perspectivas que se planteaba en la sesión. Han participado Carlos Mendieta, Director de Asuntos Corporativos, Comunicación y Sustentabilidad de PelStar, Ivan Albertos, responsable de asuntos públicos y sostenibilidad de BASF y Sergio Giménez, Director de Negocio de AIMPLAS. El debate se ha iniciado con el rechazo unánime a la demonización del plástico, para ir incorporando los distintos matices La mesa ha abundado en la tesis de Leyla Acaroglu, también presente en esta edición de Recuwaste que invita a abandonar discursos simplistas de categorización de materiales buenos y malos, para forzar a análisis técnicos de la huella de carbono en todo el ciclo de vida. Así también, no se puede hablar de plásticos en general porque existen multitud de polímeros, con distinta posibilidad de recuperación y reciclaje, y precisamente su uso y disposición final es el principal causante del impacto ambiental. También se han planteado los avances en las tecnologías del reciclaje químico que abren muchas más opciones a las ya más maduras mecánicas. Es posible, coincidían los ponentes, que el material reciclado siga teniendo en el mercado un precio algo superior. Por eso, más allá de la legislación y del papel dinamizador de la administración, el compromiso empresarial, la responsabilidad corporativa es esencial para avanzar en las buenas prácticas y en la elección de modelos de negocio con impacto social positivo. En esta misma sesión también se ha realizado la presentación oficial de la Red Iberoamericana de Gestión de Residuos para la Economía circular, RIGREC, creada este mismo año por la Cátedra de Economía Circular y Sostenibilidad del Tecnocampus, el Consorcio para el Tratamiento de Residuos del Maresme y la Universidad UNINI-Mexico con las intervenciones de Mar Isla, representante TecnoCampus que ostenta la Secretaría Técnica de la Red, y Alina Pascual de la Universidad UNINI-Mexico.


Anterior

El profesor Marcos Faúndez publica un artículo sobre la enfermedad de Párkinson

Siguiente

TecnoCampus participa en un proyecto para impulsar la economía circular en once sectores